La base de toda Identidad Audiovisual es un buen Branding, en el que se haya definido explícitamente una estrategia de negocio, promesa y valores. A partir de ahí se ejecutará la parte formal, que consistirá en logotipo, tipografía, color, voz y tono, imágenes, y canales de comunicación. Es a partir de este último punto que empezaremos a desarrollar los assets necesarios para la marca. Por ejemplo, cabeceras para un canal de Youtube, rótulos para los vídeos, separadores, anuncios en redes sociales, diseño web, etc.